La Esfinge es un monstruo femenino con rostro mujer y pecho, patas y cola de león, y alas de pájaro.
Cuando nace Edipo, el Oráculo de Delfos le dice a su padre que aquel al crecer daría muerte a su padre y desposaría a su mujer. Por temor a que esto sucediera, Layo manda matar a su propio hijo. Sin embargo, el súbdito que debía realizar dicho acto se apiadó de él, y simplemente lo abandono colgado de un árbol y con los pies perforados. Un día un pastor encontró al bebe y se lo entrego al rey de Corinto, cuya esposa se hizo cargo de su crianza.
Al llegar a la adolescencia Edipo acudió al Oráculo de Delfos, y tras escuchar la profecía y cree que sus padres biológicos eran los mismos que le habían criado, decidió huir de su destino. En el camino hacia Tebas, Edipo encuentra a Layo, su verdadero padre, en una encrucijada, y tras una discusión lo mata sin saber que era su propio padre.
Más tarde Edipo encuentra a la esfinge, un monstruo que daba muerte a todo aquel que no pudiera adivinar sus acertijos, atormentando al reino de Tebas. Para sorpresa de la esfinge, Edipo supo contestar a dos de sus acertijos, lo cual la hizo enloquecer y suicidarse lanzándose al vació.
En Valencia podemos encontrar dos esfinges con cuerpo de león y cara de mujer esculpidas en piedra y situadas sobre un alto pedestal, una frente a otra, en la Alamedita de los Serranos. De autor anónimo, se fechan hacia 1838.


También encontramos cariátides en la Calle Ruzafa con Martínez Cubells.


